sábado, 14 de marzo de 2015

Experiencia Personal

    Nueva experiencia personal enviada al e-mail del blog elblogdelaep@gmail.com de un bloggero que nos escribe desde México. Desde aquí, como administrador, me gustaría enviar un saludo a todos los bloggeros/as que pasan por aquí y que nos visitan desde países latinoamericanos. La EP no entiende de distancias, ni idiomas, ni colores... y nos afecta a todos por igual. Me alegra saber que aquí cabemos gente de todo el mundo y que compartimos un espacio común. Gracias a todos/as. 

      Hola a todos.

     Como podrán imaginarse soy un hombre más que padece y vive con EP, soy de México, tengo 23 años y esta es mi historia.
     Mi primer encuentro sexual fue a la edad de 12 años, en un principio era algo de lo que me sentía orgulloso, pero ahora lo veo como el inicio de una mala educación sexual. A partir de esa edad comencé a experimentar el placer de eyacular, como muchos otros jóvenes de mi país, mis padres no se encontraban en casa debido a sus labores profesionales, lo que me llevaba a permanecer en casa matando el tiempo con cualquier cosa, y es el ocio el que provocaba que me masturbara varias veces al día.
     Desde esa fecha pasaron dos años para que yo volviera a tener un encuentro sexual, desafortunado pero no por la EP, sino por mi inexperiencia de penetrar, la chica con la que me encontraba era virgen y por ello ese día no pudimos concretar la penetración debido al dolor que ella sentía. Pasaron unas semanas después de volver a intentarlo y aunque sea difícil de creer no experimenté la eyaculación prematura. Ese mismo día sus padres se dieron cuenta de que había perdido su virginidad y no volvimos a vernos, apenas pasaron unos días cuando ella estaba arriba de un avión con rumbo a una escuela religiosa en otro Estado de mi país.
     Cuando pasé por mi primer experiencia de EP, fue a la edad de 17 años, es decir, tres años después de mi último encuentro íntimo. La chica era mi novia, después de dos meses de relación decidimos que era momento de tener sexo, hasta antes de entrar al hotel y despojarle de su ropa aún no sabía de mi problema, y pasó. Creo que no necesito dar detalle de ese momento frustrante y vergonzoso. Yo un año mayor a ella, inexpertos en temas de sexualidad, con hambre de experimentar y sin la obligación de llevar la carga de un problema de este tipo, terminamos nuestra relación y cada uno siguió su propio camino.
     Seis meses después conocí a otra chica, la hice mi novia y pasando pocos días de nuestro primer mes como novios tuvimos sexo, pero la experiencia fue distinta, ahora eyaculé prematuramente cuando me practicó sexo oral, por suerte sus padres llamaron pocos minutos después de lo sucedido y tuvimos que irnos. Luego de dos semanas decidí terminarla por miedo a que me pidiera un segundo encuentro y no poder mantener el control sobre mi eyaculación. 
     Pocos meses después conocí a otra chica, con la que comparto la aventura de mi vida, al cumplir nuestro segundo mes de noviazgo y con unas copas encima, tomamos la decisión de huir de nuestros hogares y fugarnos a una playa, vivimos ahí poco menos de un mes. Y bueno, al vivir juntos, siendo adolescentes y dormir en una misma cama, era inevitable tener ganas de sexo. Intenté de nuevo controlar mi eyaculación pero fallé en la mayoría de las ocasiones, sí en la mayoría. Corrí con la suerte de tener mucho tiempo para tener sexo con ella, en la mañana, tarde y noche, el primer "round" eyaculaba bastante rápido y los demás conseguía durar un poco más, lo mejor es que ella no me reclamó nunca nada. Pero como toda buena historia de amor adolescente, llegó a su fin, nuestro paradero fue descubierto y nos separaron. Sentimentalmente estaba muy dañado y pasaron casi cuatro años para que volviera a mantener una relación estable.
     Pero afortunadamente todo ese tiempo me sirvió para investigar sobre mi problema sexual, leí en internet sinfín de notas, reportajes, investigaciones, técnicas, testimonios, etc. sobre este tema. Probé primero los condones retardantes, funcionan pero no lograba pasar de los 10 minutos, después intenté el ingerir alcohol y me funcionó bien, dos ocasiones logré durar una hora, el problema es que recordaba la mitad de lo que había pasado y la primera vez me quedé dormido y la chica se fue, la segunda y la más grave utilicé alcohol y pastillas con el nombre de "Sexy----" (datos omitidos para no hacer publicidad) que según las instrucciones me ayudaría a mi desempeño y sí lo logré pero sólo hasta antes de que me empezara a sentir realmente drogado al punto de tener a paramédicos y policías en mi habitación por mi repentina pérdida del conocimiento provocado por la combinación de pastillas y alcohol. Desde ese día no volví a intentarlo. La siguiente técnica que intenté fue un producto llamado "Ret----" hecho a base de clavo (hierba con ese nombre en México) que es un anestesiante natural, el resultado fue el mismo así que la siguiente ocasión utilicé algo más fuerte, la lidocaína en crema, la unté en mi pene y la dejé actuar por alrededor de 20 minutos, lo lavé para no pasar los efectos a la chica y me funcionó bien mientras yo llevara el ritmo de la relación sexual y esto era hasta máximo 15 minutos a veces más, a veces menos. Pero si ella decidía intentar la posición donde ella controlaba el movimiento encima de mí, no lograba durar ni 5 minutos, como era costumbre. 
     Investigué más sobre el tema porque yo seguía insatisfecho por los resultados, encontré la técnica "para-sigue", el problema era que cuando se tiene sexo casual, esta técnica no es la más apropiada, también la de "Kegel" hacía alrededor de 200 repeticiones al día, pero las tareas diarias lograban que olvidara hacer los ejercicios con el paso del tiempo. Por inseguridad, durante mucho tiempo no tuve sexo, me daba miedo volver a cometer ese error y recibir humillaciones, así que evitaba a toda costa cualquier encuentro, hasta el punto de no querer conocer a ninguna chica y satisfacer mis necesidades yo mismo y con ayuda de revistas o internet.
     Como ser humano y además hombre, no pude evitarlo por tanto tiempo, hace unos meses conocí a la que hoy es mi novia, y cada minuto que pasaba con ella no podía evitar sentir miedo de "ese día especial". Me armé de valor y por primera vez decidí buscar ayuda profesional y solicité una cita con un urólogo, pero eso sí, antes me dediqué a actualizarme en el doloroso tema de la EP, hasta que di con una clínica de charlatanes llamada "Med------" y esto lo sé por lo comentarios de pacientes. Como todo en este mundo, la EP también es un negocio y esta "clínica" se dedicaba a eso, el negocio. A pesar de eso me dio la mejor idea del mundo, entre los productos más solicitados, está una inyección para pacientes que sufren de disfunción eréctil y todos nosotros sabemos la diferencia entre ese problema y el nuestro, pero esta solución les permitía a los pacientes tener una erección durante un tiempo, determinado por la cantidad utilizada, entre los comentarios de pacientes molestos con el servicio que ofrece esta clínica encontre testimonios que describían el regreso a sus hogares con una erección de hasta ¡¡3 HORAS!! Fue ahí donde surgió un alivio en mi pecho pero una duda en mi cabeza, ¿el efecto de esta inyección termina cuando eyaculas? En mi cita con el urólogo la resolví. No, la erección no se acaba después de la primera eyaculación, ni de la segunda, ni de la tercera, termina cuando la solución inyectada pierde su efecto medicinal. Como en todo hay "pros y contras", sus contras son que debe de ser inyectada directamente en el pene y que al paso del tiempo puede provocar fibrosis. Pero como solución inmediata sonaba bastante bien.
      Llego el momento de hacer el amor con mi actual novia y utilicé esta inyección y por primera vez escuché un "eres excelente en la cama" de una de mis parejas. No les voy a mentir, lloré en mi coche justo después de dejarla en la puerta de su casa, jamás había experimentado tal alegría. 
     Desafortunadamente, cada vez hay que ser más y más hábil para poder inyectarse esta solución (de la cual, por cierto, desconozco el nombre pero pregunten con doctor seguro se los da y no requiere receta médica para su venta) también me volví muy cuidadoso de tener sexo improvisado, "rapidín" como se le conoce en mi país, porque una inyección dura alrededor de 2 horas y es molesto andar con una erección en tus actividades cotidianas. 
     Esta hermosa historia concluye con la ocasión en la que derramé la jeringa sin darme cuenta al sentarme, ahí de nuevo lloré en el baño del hotel donde me encontraba, mi chica afuera esperándome a que terminara de orinar, después de buscar posibles soluciones solo me quedaba una: confesarle todo. Desde que la conocí supe que sería para mí y que quiero pasar mi vida con ella, tarde o temprano lo sabría, y ahora me ha prohibido volver a utilizar mi "mágica solución" lo cual me tiene agobiado.
     Ha pasado una semana desde aquel momento, no hemos tenido sexo desde entonces, pero una cosa es cierta, ella reaccionó exactamente contrario a mis antiguas parejas, fue comprensiva y aseguro que este problema es de los dos y que juntos los solucionaremos. Estoy en espera de que eso pase.
     Estos días me he puesto a investigar más sobre el tema, ¿y saben? la mejor técnica no es una en particular, sino la suma de todas ellas. Hay nuevos productos muy innovadores que probaré próximamente como el spray "Pr----" que es lidocaína que se aplica, se deja secar y no pasa los efectos anestesiantes a la pareja, lástima que aún no llega a México. También se ha puesto de moda el sexo "Karezza" que consiste en manejar la respiración y con ello el orgasmo, seguiré con condones retardantes, con el tratamiento que me recomendó mi urólogo parecido a "Priligy", la técnica de "Kegel", para-sigue, un juego previo más prolongado, sexo oral de mí hacia ella, cortar la orina al menos 30 veces cada vez que vaya al baño, de vez en cuando con inyecciones y por supuesto seguir con mi novia, porque mujeres así no se encuentran tan fácil.
     Espero que mi historia, primero sea publicada en el excelente blog, y segundo les haya servido de algo. Lo conté con el corazón en la mano, esperando que así como fue encontrado el viagra por accidente, así se encuentre una cura para la EP. 

Les deseo suerte, ojalá el día que alguien encuentre la cura nos la comparta a todos.