Los testimonios que llegan hasta el correo electrónico del blog (elblogdelaep@gmail.com) son muy variopintos. Como ya mencionaba en alguno de mis ultimos posts, las experiencias con respecto a la EP son tan variadas como personas la padecen. En función de la situación por la que esté pasando esa persona que lo cuenta, este tendrá un matiz positivo o por el contrario estará visto desde un punto de vista negativo, pasando por toda una escala de grises, etc. A continuación os dejo un testimonio de un chico que ha querido compartir con todos vosotros su experiencia con la EP y que parece estar cargada de buenas esperanzas y energía positiva, así que, para que vosotros también os contagiéis de este buen rollo, aquí os lo dejo, espero que participéis con vuestros comentarios agradeciéndo así el hecho de que haya bloggeros que se toman la molestia de enviar sus aportaciones con la intención de que otros lo leamos y nos podamos enriquecer con sus experiencias, así que, ya sabéis, no seáis perezosos y realizad vuestros comentarios aunque sólo sea para expresar lo que os ha parecido, vuestra opinión, o lo que queráis, este espacio es vuestro, no lo olvidéis."Descubrí mi problema de EP y de inmediato lo comuniqué con mi reciente pareja actual, ella me ha dado su apoyo y comprensión (los cuales han sido vitales) aunque es un hecho que hemos tenido momentos muy difíciles debido a este problema.
Juntos investigamos internet hasta el cansancio, pero la conclusión que obtuvimos es que todo eran promesas y nada real, después consulté a un especialista en sexología y me cobró 700 dolares por un tratamiento, no lo acepté...
Después de 3 meses recurrí al urólogo de mi plan de salud y fue en ese momento cuando vi la luz. Primero que todo me explicó que era un problema que tenía solución, me explicó que las causas de esta disfunción pueden ser muchas, pero que la mayoría de los afectados que encaran el problema lo logran solucionar. Me explicó que el problema radica en que el hombre no puede controlar su eyaculación, simplemente porque a causa de la ansiedad, no ha desarrollado (o ha perdido, como en mi caso) la capacidad de manejar su respuesta a los estímulos sexuales. Según esto, el problema de la EP sería algo sicológico y solucionable desde la mente.
El doctor me explicó que es un hecho que los antidepresivos pueden funcionar para que la eyaculación demore un poco mas, pero NO son la solución al problema. Él los utiliza como un mecanismo que reduce los niveles de ansiedad y permite tener un mayor control frente a los estímulos sexuales. Así que el tratamiento que me propuso consiste en tomar pequeñas dosis de antidepresivos durante un mes y medio, después de esto, volver al consultorio para recibir indicaciones (ejercicios, maniobras, etc...) que deben realizarse bajo el efecto del médicamente recetado. Estas indicaciones contribuirán a que el cuerpo se acostumbre mas facilmente a los diferentes estímulos sexuales que producen la EP, teniendo como fin que la mente tenga la capacidad de disfrutar de estos estímulos por largos periodos de tiempo, y permitiendo que la eyaculación y el orgasmo se produzcan solamente cuando nosotros mismos determinemos que debemos hacerlo.
Después de la charla con el doctor, personalmente tomé una actitud diferente hacia las relaciones sexuales, realizándolas lo mas tranquilamente posible pero sin dejar de sentir una gran exitación, respirando con calma y disfrutando cada momento sin apresurarme a sentir un orgasmo. Como pareja también hemos encarado las relaciones sexuales de una forma diferente, centrados en expectativas reales, siendo concientes de que este es un proceso largo pero que a pesar de lo tortuoso (es tan terrible para el que sufre EP como para su pareja) al final será muy satisfactorio. Quiero contarles que ya llevo un mes tomando el medicamento (antidepresivo en pequeñas dosis) y encarando mis relaciones con una nueva actitud, y los resultados nos animan bastante (a mi y a mi pareja). Antes de la charla con el doctor me venia a los pocos segundos de realizar la penetración e incluso antes en algunas ocasiones.
Ahora he mejorado sustancialmente, no me vuelto a venir antes de realizar la penetración y las veces en que he estado mas tranquilo al iniciar la relación he tenido la sensación de poder controlar mi nivel de exitación, aumentando la duración inicial que era de 10 o 15 segundos hasta 3 o 5 minutos!!!...incluso una vez logrando un orgasmo en mi pareja!!
Tengo plena esperanza de que después de mi próxima visita al doctor, cuando me de las recomendaciones, ejercicios, etc... seguiré mejorando hasta el punto de poder solucionar mi problema!
Una recomendación importante es tener tantas relaciones con su pareja como sea posible durante la semana... el problema se soluciona con la acostumbración al estímulo, y ninguna acostumbración se logrará si se tienen relaciones cada 8 o 15 dias! intenten hablar con su pareja y que entienda el problema, si uds cuentan con el apoyo de ella estarán a medio camino de la solución a la EP!
¡¡¡Saludos a todos y mucho ánimo!!!
Muchas gracias bloggero por compartir con nosotros tu experiencias, nos alegramos de que te vaya bien el tratamiento, es bueno saber que hay personas que están probando técnicas y tratamientos que les están aportanto buenos resultados. Un saludo.
"La siguiente pregunta la formula un bloggero asíduo ya de este sitio. Le gustaría saber cuanto tardáis vosotros cuando decidís tener relaciones sexuales por segunda vez una vez que acabáis de tenerlas una primera. Es decir, cuanto tardáis en correros en un segundo polvo. En principio deberíais tardar un poco de más tiempo puesto que acabáis de hacerlo pero esto no tiene porqué ser así para todos, es decir, cada persona es un mucho... asi que... ahí va la pregunta..."
Tengo mucho miedo. Estoy totalmente aterrado. No sé que hacer. Estoy absolutamente decepcionado y enfadado conmigo mismo. Nunca me había sentido así. Tengo un miedo terrible. Siempre he sido una persona extrovertida. Me encanta hablar con la gente, relacionarme, charlar con los amigos y conocer gente nueva. Nunca me ha dado miedo probar experiencias desconocidas y he sido por lo general bastante valiente en muchas situaciones. Pero algo en mí ha cambiado. Me siento tan mal que ahora ya no tengo ánimos ni ganas de hablar con nadie. No me apetece salir. Presiento que me estoy alejando cada vez más de aquellas personas con las que siempre me he relacionado. Me aíslo contínuamente y trato de no relacionarme con ninguna chica por miedo a no estar a la altura. Siento un miedo terrible que se hace cada vez más recurrente en mi mente y me martillea sin piedad en cada momento del día. No paro de pensar en mi incapacidad para poder mantener relaciones como sería deseable para mí y para ella. Envídio tremendamente a todos los chicos que se me acercan. A menudo pienso en la suerte que tienen por poder tener una vida sexual plena. Por poder disfrutar y hacer disfrutar en la cama a sus parejas y progresivamente me alejo más y más de la persona que fui. Los días me angustian y no puedo quitarme esta ansiedad que me asfixia cada instante. Es horrible. Trato de buscar una explicación pero no logro autoconvencerme de que lo que me ocurre es remediable porque cada vez veo más difuminada la posible solución si es que la hubiese. Trato de mentirme a mí mismo pero no tengo fuerzas para creerme. Los días pasan y cada vez me siento más solo, más deprimido y me cobijo en la oscuridad de mi habitación. Qué suerte tienen todos, y qué mala suerte he tenido yo. Cuánto daría yo por estar en su pellejo, qué suerte han tenido. Me siento avergonzado e incapaz. Tengo ganas de llorar y vomitar esta pena que me envuelve y me sume en la más profunda de las desesperaciones... Tengo miedo, mucho miedo.


Chiste: