lunes, 18 de enero de 2010

La "EP" con un toque de humor (5)

La Eyaculación precoz es un tema que nos preocupa bastante pero también es cierto que, para que el día a día de un eyaculador precoz sea lo más llevadera posible también es "sano" que de vez en cuando (aunque nos cueste un poco) veamos esta disfunción desde un punto de vista humorístico que nos haga soltar una sonrisa.

Traducción:

"Uno de cada tres hombres está preocupado por la eyaculación precoz, !una de cada tres mujeres también!

sábado, 16 de enero de 2010

Apoyo para el blog

Hola bloggeros, me gustaría pediros vuestra ayuda para que el blog pueda tener más difusión y cada vez puedan ser más los que participen de este blog que tanto nos gusta a muchos. Para ello únicamente tenéis que entrar en "Youtube" mediante este enlace:

y votar el vídeo de promoción de este blog (incluso al que le apetezca podría meter algún que otro comentario recomendando el sitio) ya digo, para poder así dar más difusión a este blog y que cada poco a poco "la comunidad de EP" pueda ser más grande y más grandes sean también las experiencias, historias personales, etc. de los que pasamos por aquí.


Un saludo a todos los que hacéis que este blog siga adelante y muchas gracias por anticipado.
Lunático (Admisntrador del blog)

jueves, 14 de enero de 2010

Testimonio de un bloggero (2)

Hace algún tiempo a través del correo electrónico del blog elblogdelaep@gmail.com un chico prometió a través de un comentario de uno de los artículos que publiqué mandarme su experiencia respeto a la EP para que la puediera incluir en el blog y así compartirla con todos los que participáis de él y así fue. Me contó muchas cosas sobre su "vivencia personal" respecto a esta disfunción y todas muy interesantes pero lo que hemos considerado de más interés para todos los bloggeros ha sido haceros partícipes de su experiencia a raíz de su visita al sexólogo y lo que ha venido siendo todo el proceso hasta el día de hoy donde siente leves síntomas de haber superado en parte su EP:
"Mi visita al sexólogo"

(...)Tenía 26 años, en ese momento no tenía pareja, leí muchísimo sobre la EP un día, por fin me decidí a visitar al Sexólogo, (algo que tenía que haber hecho hacía mucho tiempo). El diagnóstico: "EP adquirida no biológica" y el cuadro de "problemas" que me planteó:
- Mal aprendizaje en la masturbación por el método utilizado y una fobia sexual generada, que se traducia en "EP + disminución de líbido + una "futura" disfunción erectil casi asegurada (de hecho cuando había sexo era uno y no más).
El sexólogo me hizo una serie de preguntas acerca de mi masturbación de la que pudo sacar varias conclusiones:
- El "capuchón puesto" (circunsición) hizo que mi glande no perdiera sensibilidad, lo que es también causa de EP, y por ejemplo provoca (yo no supe lo que era hasta mi tercera relación) que no se disfrute con la felación porque los movimientos alrededor del glande superan el umbral del placer hasta el límite que, en mi caso me daban espasmos. Y eso fue provocado en parte por no haber practicado la masturbación como era debido, de hecho soy consciente que siempre tapé mi glande.
Para solucionar esto me hizo una serie de recomendaciones: Retirar la piel hacia atrás siempre que pudiera, mantenerla así unos minutos hasta que se secara bien (sin estar en erección) y retraer y tapar el glande. Después ponerme unos boxer con aquel colgajo al aire haciendo fricción con los calzoncillos (al principio molestaba un huevo "nunca mejor dicho! pero luego te haces a ello. Otro consejo consistia en, una vez en la ducha, con jabón en la zona y los dedos indice y pulgar haciendo un círculo, pasarlos de abajo a arriba por la corona del glande el rato que aguante. Y por último, al masturbarme mantener la piel abajo, y estimular la zona de la corona como en la ducha, ahí debería notar (y lo noté) como era una sensación parecida al sexo oral, que me provocaba la EP casi instantánea.
Con respecto a técnica de masturbación, sus consejos fueron los siguientes:
Técnica ya conocida como "stop-start" consistente en dos fases diferenciadas:
Primera fase: Sin lubricante durante dos semanas, masturbarme al menos 3 veces a la semana (si eran 5 o 6 o 7 mejor), pero no más de una vez al día, que lo hiciera tumbado en la cama o en el sofá, o donde no tuviera que mover más músculos que el brazo, al masturbarme buscar el "estornudo" que provoca mi EP, ya que una caracteristica que tenemos los EP es que no tenemos un nivel de excitación como el resto, nosotros empezamos y cuando toca, toca y punto. Una vez que sepa que llego a ese punto de "no retorno", parar y apretar con los dedos índice y corazón a la altura del frenillo y el dedo gordo justo por debajo de la corona del glande, aguantando hasta que se me pasan las ganas de eyacular y luego esperar de 30 a 60 segundos. Era muy importante que me concentrara sólamente en mis sensaciones (de hecho yo no usaba ningún tipo de porno). Era importante, al masturbarse estimular toda la zona genital desde los testículos, el pene y el perineo (la zona que va desde el ano hasta los testículos- zona importante para el músculo famoso del PC). Hacer la parada al menos 3 o 4 veces, sin ninguna prisa. Ya veréis como al principio es casi tocarte e "irte" pero luego, poco a poco empiezas a tardar más. El resultado fue que comencé una relación con una chica, interrumpí el tratamiento y ya pude notar que había mejorado algo y tardaba más de lo habitual en eyacular.
Segunda fase: Tras otra visita al sexólogo (sólo que aún no tenía pareja) y notar como había mejorado "anímicamente" respecto al sexo y ya había aprendido a encontrar mi "punto" pasamos a utilizar lubricante, (aceite Johnson de bebé en mi caso) frotando bien las manos para que estuvieran calientes y masajeando todo el pene desde la base, el tronco y el glande. Ahora se trataba de buscar mi "escala de placer" (desde que empezaba a masturbarme con el pene erecto un 5 o 6 hasta que ya llegaba a la eyaculación que sería un 10) debía procupar mantenerme en un 7,5 o un 8, aumentando y disminuyendo la velocidad, cambiando la zona de masturbación, apretando un poco más o un poco menos (eso con práctica). Esto lo tenía que hacer durante dos semanas también y con la misma frecuencia que antes. Pero intentando aguantar al menos quince minutos cada período de excitación.
Actualmente han pasado ya seis meses desde que lo dejé con esta chica y mi confianza está por los suelos, el miedo a la EP sigue patente en cada chica que conozco y con la que puedo intimar. He perdido la oportunidad de tener algo con una mujer que conocí el mes pasado (que es estupenda) porque se cansó de que le diera largas para no liarnos. En cualquier caso, retomé de nuevo el tratamiento (aunque no las visitas al sexólogo) y volví a masturbarme desde la primera fase, a las dos semanas, la segunda fase otra vez, y en esta fase, y estas últimas semanas, he tenido unas sensaciones como nunca las había experimentado y he tenido los mejores orgasmos de mi vida con estas masturbaciones, voy a ser un poco soez, pero no se como explicar lo que he sentido: "Que los testiculos suban y se me pongan duros de verdad, como dos pelotas de "pin-pon" que botan mientras me masturbo, que mi glande haya perdido de verdad sensibilidad y al masturbarme esa zona, no me moleste como antes ni me provoque la eyaculación al momento, que note un cosquilleo por la uretra mientras me masturbo y un calor en la punta del pene durante medio minuto antes de eyacular y posteriormente orgasmos como tal de 10 segundos (entendiendo por orgasmo mientras la uretra se abre y cierra para expulsar el semen). Algo de lo que yo me di cuenta es que antes cuando me masturbaba rápido, al terminar podía "exprimir" unas gotas más de semen siempre, y ahora en cambio no, al tardar más tiempo y hacerlo más despacio (ahora me tiro de 40 minutos a 1:30h) cuando eyaculo no me queda nada dentro. Por otra parte, he notado que antes necesitaba apretar el glande para parar la eyaculación y ahora en cambio mientras me masturbo aprieto un poco la base (sin parar) o me cojo la piel de los testículos y mientras los manoseo los mantengo hacia atrás (dirección al ano) y controlo la eyaculación. Ahora no tengo que hacer paradas como al principio del tratamiento, ahora lo puedo hacer todo seguido y soy yo el que decide cuando eyacular".
Tengo muchas ganas de volver a tener sexo "estable" con una chica para salir de dudas, pero creo que mi EP está apunto de pasarse de moda, al menos en cuanto coja confianza para entablar relaciones íntimas con una mujer, porque a día de hoy aún me da miedo, pero intento verlo todo con más optimismo, que eso me dijo el psicólogo que era obligatorio para el tratamiento.

Muchas gracias bloggero por compartir con nosotros parcelas de tu vida que pertenecen a tu privacidad, estoy seguro de que todos aquellos que leen este blog también están agradecidos por ello.

martes, 12 de enero de 2010

Eyaculación precoz y circuncisión

Me considero de naturaleza cobarde. He de ser honesto. He incluso soy consciente de que en algunos momentos me comporto como un verdadero gilipollas debido en parte a mi forma de ser. Este matiz algo tuvo que ver con "mi circuncisión". Era evidente que necesitaba una operación de fimosis y aún así, tardé bastante en dar el paso que me ayudaría a solucionarlo (paso del que hoy estoy completamente satisfecho). No sé, si por vergüenza, o por miedo, o por "yo que sé qué historias" pero así fue, hasta que un día me armé de valor y pedí cita para mi médico de cabecera. De ahí a la operación pasaron apenas dos meses, en los cuales tuve una consulta con el médico de familia, otra con el urólogo y algunos días de inquietante espera...
¿Qué por qué cuento esto? Porque, aunque mi autoconocimiento de EP era anterior a mi operación de fimosis, tengo que admitir que también llegué a pensar que mi EP era debida únicamente a mi incapacid de descubrir por completo mi glande. Tengo que confesar también que, "ignorante de mí", llegué a operarme con la absoluta esperanza de que a la vez estaba tratando mi EP y que después de la operación comenzaría para mí una nueva vida sexual como "persona normal", aunque evidentemente no iba a ser así.
Si es cierto que la circunsición fue un éxito. De no poder descubrir casi mi glande, pasé a casi no tener prepucio, con lo cual la fisonomía de mi pene cambió por completo. Al principio de la intervención me era imposible masturbarme (lógicamente), tuvo que pasar un tiempo hasta que pude "utilizar" mi pene para autocomplacerme por primera vez y el resultado fue que "tardé justamente el mismo tiempo en eyacular que antes de la operación". Fue ahí donde mis esperanzas de "curación de la EP" se vieron tristemente mermadas y rápidamente entendí que lo de mi precocidad al ayacular persistia tristementeo. Lo que sí noté fue una "hipersensibilización" temporal del glande que me hacía extremecer nada más rozarme la toalla y por otro lado un levísimo aumento del tamaño de mi pene. Respecto a lo demás, repito, nada cambió. Yo siempre tuve la esperanza de que mi EP estuviera ocasinada por mi fimosis pero ya os digo que no fue así. Pero quiero dejar clara una cosa, esto que acabo de relatar es "mi expericia personal" y no quiero que nadie piense, bajo ningún concepto, que esto es así por imperativo legal, es decir, cada persona es diferente y es posible que en alguna de las personas que sufren la temida EP que a su vez tengan fimosis o frenillo corto y se operen puedan notar una cierta mejoría en sus relaciones pero en mi caso, no fue así. De lo que sí estoy completamente convencido es de que, operarse es estrictamente necesario en muchos casos y que ayuda enormemente a tener una vida sexual más sana y placentera. "Fimosis", "frenillo corto", etc. son circunstancias que hay que solucionar puesto que en muchos de los casos (no en todos)perjudican la salud personal e individual, las relaciones de pareja; ocasionan dolor en el prepucio o en el frenillo cuando el pene está en erección, enrojecimiento del glande, provocan un olor desagradable, etc. Por ello, aunque la circuncisión no me ayudó en lo que respecta a mi EP si que me hizo sentirme mucho mejor como persona, a sufrir menos y a gozar de una mejor salud sexual.

sábado, 9 de enero de 2010

Algunos consejos interesantes...

A continuación muestro un video de Ezequiel Matías López Peralta, psicólogo y sexólogo argentino que trabaja principalmente en el ámbito clínico (atención a pacientes con problemas sexuales) donde ofrece algunas páutas y consejos con un lenuaje cercano que pueden resultar de interés y ayuda para todos aquellos que sufren la Eyaculación Precoz.

viernes, 8 de enero de 2010

Sentimiento de culpabilidad

El sentimiento de culpabilidad también aparece ligado a nosotros de forma continuada, indefinida diría yo. Muchos EP aprenden incluso a convivir con él, con resignación, qué le pueden hacer... Otros, por el contrario, intentan no tenerlo demasiado presente y lo esquivan, en parte gracias a la ayuda de sus parejas que, afortunadamente les alejan de este sentimiento gracias a su actitud de comprensión y empatía. Y por otro lado, y aunque se trate de una minoría, hay algunos que no llegan a sentirlo nunca por cuestiones poco éticas en cuyo análisis me niego a entrar. Es inevitable, para un EP llevar a la espalda la pesada mochila de este "pesar" que surge casi a diario, en nuestras vidas cotidianas y en el momento más inoportuno. Recuerdo que, en el comienzo de mis relaciones sexuales, este sentimiento de culpabilidad me llegaba a asfixiar tanto que me era imposible enfrentarme a ella... evité injustamente tener cualquier contacto sexual con mi pareja e incluso llegué a "auto-convencerme" de que lo ideal en esta vida, era poder disfrutar de la compañía de una persona y que lo del sexo, bueno, carecía de importancia... ya no tenía ningún valor (al menos no estaba solo, con eso me consolaba) Claro está que, la naturaleza del ser humano está inevitablemente ligada al sexo y en muy contadas ocasiones podemos prescindir de él (al menos por gusto). Y yo tengo que admitir que en mi caso ni siquiera lo pretendia porque el "sexo" es algo que me gusta practicar y disfrutar (aunque también es cierto que no es lo que considero más importante en una relación). Esto es, precisamente lo que hace que mi sentimiento de culpabilidad fuera aún mayor. Voy a tratar de describir de la mejor manera que sé en qué consiste exactamente este sentimiento para mí, aunque estoy absolutamente convencido de que ya sabéis a qué me refiero puesto que para muchos de los que estáis leyendo este artículo en este momento, el pesar es exactamente el mismo grado arriba, grado abajo. Se trata de sentir "no tener la libertad absoluta de poder reclamar a esa persona que tienes a tu lado más sexo del que te da puesto que eres consciente de que lo que puedes ofrecerle en la cama -es una puta mierda-" y claro, desde ese punto de vista, ¿para qué forzar?, ¿para qué sugerir?, ...para qué animar al sexo si se supone que "el sexo" como tal debe ser como mínimo un acto "recíproco" en el que hay que ofrecer y entregar al menos lo que te están entregando a tí, al menos eso sería lo más justo y lo que a mí me gustará hacer. No sé si me explico con claridad, pero yo tengo a menudo la sensación de no poder tomar la iniciativa puesto que no puedo, ni podré nunca estar a la altura de las circunstancias... Aunque ahora que lo pienso, no sé si debería llamarle "sentimiento de culpabilidad" tal cual o más bien "indefensión aprendida", "frustración perpétua", "incapacidad psiquica"... o yo qué sé... A veces, me dá miedo pensar que haya EP que puedan llegar a tomar, con el tiempo, una actitud de "indefensión", y lleguen a creer y asumir que merecen no ser correspondidos sexualmente porque en el fondo ellos no son capaces de corresponder a los demás, porque eso no sería ni justo ni cierto. Un EP siente igual que una persona que sí que tiene la suerte de poder controlar su eyaculación, y por supuesto quisiera con toda su alma poder controlarla para llegar a tener una relación sexual lo más natural y común posible y así satisfacer a su pareja como nunca lo hubiera podido hacer... como lo hacen el resto de los mortales cada noche... pero no es así por mucho que lo soñemos, que lo deseemos o que roguemos. Por eso "no somos culpables" aunque el título de este artículo nos persiga contínuamente, puesto que nuestro deseo no tiene nada que ver con la reacción de nuestro cuerpo... En fín, doy este artículo por concluido porque hoy no me encuentro con los mismo ánimos que en días anteriores.

miércoles, 6 de enero de 2010

La "EP" con un toque de humor (4)

La Eyaculación precoz es un tema que nos preocupa bastante pero también es cierto que, para que el día a día de un eyaculador precoz sea lo más llevadera posible también es "sano" que de vez en cuando (aunque nos cueste un poco) veamos esta disfunción desde un punto de vista humorístico que nos haga soltar una sonrisa.
-Gonorrea: Infección bacteriana que compromete el tracto genital, producida por una bacteria llamada Neisseria Gonorreae. Produce una secreción blanco amarillenta por la uretra junto con ardor al orinar.

lunes, 4 de enero de 2010

Mi primera vez (Quiero pero no quiero...)

Afortunadamente no para todos, porque cada EP es un mundo, pero sí para muchos eyaculadores precoces la frase "Quiero pero no quiero..." la tenemos (en pasado, presente o futuro) bastante presente en algunos o en muchos momentos de su vida, sobre todo, en aquellos en los que vamos a tener relaciones sexuales por primera vez con una persona. Recuerdo mi primera vez. ¡Uff! Fue para no recordarla. Más que peor... Tanto tiempo esperando aquel momento (que se suponía que debía ser uno de los mejores momentos que viviría) y voy ¡y la cago!. La cago sobremanera corriéndome como un desesperado nada más pasarme su mano por mi pene... Vergüenza, odio hacia mi mismo, imbecilidad crónica, ganas de llorar, angustia, agobio, asombro, perplejidad, horror, gilipollez aguda, ganas de morirme, ¡trágame tierra!, ansiedad, ganas de gritar, de golpearme, de desmembrarme, de tirarme por la ventana, etc... son algunos de los calificativos que podríamos utilizar para explicar lo que sentí en aquel instante... Recuerdo que no sabía que hacer. Un impuldo súbito me hizo removerme hacia un extremo de la cama y haciendo un extraño gesto de desinterés me corrí hacia mi lado de la misma intentando a su vez que el semen no delatara aquel estúpido "desliz" (que yo sabía que no era tal "desliz" claro). Ella quedó quieta por un momento y sinceramente tuve mis dudas sobre si se habría dado cuenta de lo que me había sucedido (en ese momento, antes de mirarla de nuevo me la imaginé mirándome con cara de asombro y con unos ojos que reflejaban un ¿ya? que me horrorizaba mucho pero que mucho (afortunadamente no fue así). Traté de eliminar disimuladamente todo rastro de semen (la cama era de 1,50 afortunadamente y había margen) y en cuento pude fingí que se trataba de un parón para tomar fuerzas y ponerle fogosidad o yo que sé... Ella parecía no haberse dado cuenta de nada y yo, respiré profundamente mientras la besaba y volvíamos a retomar lo que "solo yo sabía que había terminado". Afortunadamente ella dejó de poner interés poco después y yo fingí que también me apetecía dormir... para matarme.., triste pero cierto.
En aquel momento llegué a pensar "que merecía la lapidación". ¿Pero cómo se puede llegar a ser tan gilipollas?- pensé. La primera vez y ocurre esto... claro está que eso definiría lo que iban a ser mis futuras relaciones, algo que me horrorizaba enormemente. Y así fue, como no podía ser menos. Aquel día fue el "preludio" de lo que ocurriría en sucesivas ocasiones, aunque ya no "a escondidas" porque se lo conté (esa parte la omito porque ya la comenté en un artículo anterior). Era de esperar, pero yo no había querido creerlo hasta ese momento. A pesar de saber que no controlaba mi eyaculación cuando me masturbaba, fui tan súmamente ingenuo de pensar que cuando tuviera relaciones sexuales iba a ser diferente. ¡Vaya ignorante! por no insultarme de nuevo. En cualquier caso fue peor, porque la tenía allí delante de mí, desnuda y dispuesta a hacer realidad lo que llevaba ya un tiempo deseando. Pero nada, yo al parecer hasta ese momento había vivido en "los mundos de Yupi" y aquella experiencia me sirvió para entrar en contacto con la cruda y triste realidad. No se pareció en absoluto a lo que yo siempre había imaginado y deseado para ese momento pero al fin y al cabo, ahora, desde la distancia ya no lo veo de manera tan traumática (que lo fue) sino algo lógico "que era de esperar", lo contrario si que me habría sorprendido. Por otro lado, (odviando la parte traumática) también fue bonito porque sentí cosas que eran realmente nuevas para mí, todo un mundo de descubrimientos, de sensaciones... positivos y negativos y precisamente por ello no merecen ser obvidados en esta artículo, no todo fue malo... claro que no.

sábado, 2 de enero de 2010

Masturbación (2)

Como ya dije anteriormente el ejercicio de la masturbación no me da ningún miedo, sino todo lo contrario. Lo vengo prácticando desde que era bastante joven y considero que lejos de perjudicarme me ha beneficiado, salvo en el aspecto que mencioné en el artículo "masturbación (1). Lo que sí es cierto es que, últimamente estoy tratando de hacerlo de una forma diferente. Ya no me masturbo tan rápido como he venido haciéndolo hasta no hace mucho, y trato de centrarme más en "el proceso" que en "el resultado". Curiosamente, no sé si será cinrcunstancial o no, me ha parecido notar una cierta mejoría en el tiempo que tardo en eyacular y creo que ha podido venir provocada por dos motivos bien diferenciados, uno, el relativo al "ritual" que acabo de mencionar ahora y el otro lo atribuyo a la práctica del conocido ejercicio de modificación de conducta comunmente conocido como "parada y arranque" en castellano y "Stop-start" en inglés. Es cierto que, está técnica me está ayudando bastante a dedicar más tiempo a la masturbación y sobre todo me atrevería a decir que algo tiene que ver con el famoso músculo PC (dichoso músculo pubococcigeo) ya que últimamente tengo la sensación de que puedo "no digo controlar" pero sí "prolongar brevemente" (que para nosotros "un breve espacio de tiempo" puede ser mucho más que eso) el tiempo que transcurre desde que cominenzo la masturbación hasta que eyaculo finalmente. Trato de utilizar lubricantes (abandonar la saliva como lubricante natural...) para masajear el pene, otorgando más protagonismo al tronco del pene (y porqué no, también a los testículos) que al propio "glande", que en mi caso y en el caso de la mayoría de nosotros es una zona bastante estimulante, y en definitiva, trato de controlar el momento de la eyaculación y cuando considero que estoy cerca de ese momento de "no retorno" me detengo (o bajo la velocidad del movimiento) y en breve comienzo de nuevo a estimularme. Este ciclo lo repito un número indeterminado de veces, (dependiendo de como me sienta y del grado de relajación en el que me encuentre) Dedicar en cada masturbación una media de 10-15-20 minutos ha sustituido a aquellas "pajas express" que han venido siendo habituales durante tanto tiempo. El resultado... ¿quién sabe? pero al menos disfruto más tiempo de ese momento previo a la eyaculación y que es el que tanto echo de menos...

La "EP" con un toque de humor (3)

La Eyaculación precoz es un tema que nos preocupa bastante pero también es cierto que, para que el día a día de un eyaculador precoz sea lo más llevadera posible también es "sano" que de vez en cuando (aunque nos cueste un poco) veamos esta disfunción desde un punto de vista humorístico que nos haga soltar una carcajada.